¿Para qué es el examen de fibrinógeno?
Este examen de sangre se utiliza para medir la cantidad fibrinógeno en la sangre, una proteína producida por el hígado que es fundamental para formación de coágulos sanguíneos.
Cuando existe una lesión o un corte, el fibrinógeno se convierte en fibrina, otro tipo de proteína que, en forma de red, atrapa las células sanguíneas para formar un coágulo y así lograr detener el sangrado.
A través de un examen de fibrinógeno, se puede:
- Evaluar la capacidad del organismo para formar coágulos sanguíneos
- Identificar la causa de un sangrado excesivo o prolongado
- Medir la efectividad de una terapia anticoagulante
- Evaluar el riesgo de trombosis.
El aumento de fibrinógeno en el cuerpo puede aumentar producto de una inflamación, inflamación e, incluso, durante el embarazo.
¿Cuándo debo hacerme una prueba de fibrinógeno?
Generalmente, esta prueba se solicita en caso de:
- Presentar sangrado excesivo
- Tener antecedentes familiares de déficit de fibrinógeno
- Tener trombosis
- Presentar resultados alterados en un examen de Tiempo de Tromboplastina (TTP).
¿Cómo me preparo para el examen?
Este examen no requiere ayuno ni preparación previa.
¿Cómo es el examen o toma de muestra?
La mayoría de las veces, la sangre se extrae del brazo, en una vena en la parte interior del codo o el dorso de la mano.
¿Qué complicaciones podría tener?
Los riesgos de un análisis de sangre son mínimos. Tal vez sientas un dolor leve o se te forme un moretón en el lugar donde se inserta la aguja, pero la mayoría de los síntomas desaparecen rápidamente.
¿Cuánto tardan los resultados?
Los resultados tardan de 24 a 48 horas.